30/11/14

El "cuerpo del dolor" de la mujer

Cartel de la campaña municipal del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Paseando por la calle San Jacinto he visto el cartel de la campaña de este año del 25 de noviembre del Ayuntamiento de Sevilla con motivo  del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
  
Esta obra no ha conseguido ser del gusto de todos. En el cartel destaca un recortable con una mujer en ropa interior, un burka y una prostituta. El lema ("Mal trato") y los dibujos son los ganadores de sendos concursos convocados entre los centros de Enseñanza Secundaria de la ciudad, "para que ellos representen cómo ven la violencia de género"

Se ha pedido la retirada del cartel por racista y fomentar los estereotipos. Pienso que simplemente un cartel es una llamada de atención, una denuncia, una forma de provocar para obligar a la reflexión. Y pienso también que esos dos estereotipos reflejan acertadamente dos símbolos. Símbolos de utilización de la mujer y de dominación.

Imagenes de la Madre Dolorosa

Poco después en una cafetería del corazón de Triana veo, como en tantas cafeterías de Sevilla, dos imágenes de la Esperanza de Triana.
Me pregunto por qué en esta tierra otro gran símbolo, el de la Madre Dolorosa inunda el corazón colectivo y permanece más y más fuerte en la sensibilidad y espiritualidad colectiva. ¿Por qué esa madre inundada de lágrimas y dolor? ¿Por qué esa imagen es a la vez nuestra Reina?

Diría Jung que es un símbolo y un arquetipo y que sirve probablemente al proceso de individuación del creyente o devoto.

Aunque no sé si este creyente busca ese proceso de individuación o más bien se siente inserto en ese cuerpo del dolor que durante más de 20 siglos ha tratado de interpretarse gracias al rito y al símbolo.

Dejaré esta reflexión del proceso de individuación junguiano para otro día. Ahora quiero reflejar ese asombro ante la fascinación que tenemos ante la imagen dolorosa, esa madre joven atravesada por 7 espadas de dolor, ya profetizada por el anciano Simeón a María, el día de la presentación de Jesús en el templo (“Una espada te traspasará el alma” (Lc 2, 27-35). Fascinación y sentido trascendente de la cruz, esa realidad paradójica por la que el cristiano obtiene el sentido del dolor y la muerte en su vida.
Esperanza Galindo: Esperanza de Triana 
(1998. Clorotinta sobre papel acuarela,  26x19 cm
Me pregunto si esa imagen no representa el cuerpo del dolor colectivo y trascendido en el rito, en la fiesta; porque se festeja la muerte y el dolor; se busca la estética hasta en los mínimos detalles. Las lágrimas y el sufrimiento son parte esencial de la iconografía.

¿Y cómo sirve, si es que sirve, esa representación del cuerpo del dolor?
Recomiendo para empezar a reflexionar el libro de Eckart Tolle Una nueva tierra.

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